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La diabetes del perro y el envejecimiento del perro

La diabetes del perro

A medida que nuestros perros envejecen, se vuelven sujetos a una serie de enfermedades relacionadas con la edad, como la diabetes canina. La diabetes en perros mayores es un trastorno metabólico común en el que se produce una cantidad insuficiente de insulina para procesar la cantidad de glucosa necesaria para obtener energía. Alternativamente, los receptores de insulina del perro pueden ser insensibles a la insulina producida y nuevamente se procesa glucosa insuficiente para proporcionar la energía requerida. Los perros con sobrepeso tienen una gran cantidad de grasa corporal que tiende a reducir la producción de insulina y por lo tanto son más susceptibles a desarrollar diabetes. Las hembras desarrollan diabetes con el doble de frecuencia que los perros machos. Con el tratamiento adecuado, los perros pueden seguir viviendo una vida bastante normal. El primer paso para tratar a nuestro querido compañero es reconocer los síntomas de la diabetes canina relacionada con la edad.

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1 Síntomas de la diabetes
2 Dieta y ejercicio
3 Tratamiento con insulina

Los síntomas de la diabetes

La diabetes relacionada con la edad es la diabetes mellitus en la que la insulina no está disponible en cantidad suficiente para eliminar la glucosa de la sangre y convertirla en energía. El resultado es demasiada glucosa en la sangre y muy poca en las células, lo que altera el funcionamiento normal del cuerpo. Los primeros signos de diabetes que pueden detectarse generalmente incluyen aumento de la sed, micción más frecuente y accidentes o una interrupción en el entrenamiento doméstico. Esto suele ir acompañado de un aumento del apetito pero también de una pérdida de peso. Los signos posteriores de diabetes pueden incluir mal aliento con olor a cetonas, vómitos, cataratas y ceguera. Tan pronto como detecte algún síntoma que pueda estar relacionado con la diabetes, hable con su veterinario. Su veterinario analizará los niveles de glucosa en sangre para controlar el azúcar en sangre. Al determinar la presencia de diabetes, su veterinario probablemente le recomendará un enfoque doble para tratar la diabetes. Estos incluyen dieta y ejercicio y tratamiento con insulina.

Dieta y ejercicio

En las etapas iniciales de la diabetes, la mayoría de los perros están demasiado gordos y no hacen suficiente ejercicio. Su veterinario probablemente le recomendará una dieta rica en fibra / carbohidratos complejos para ayudar a reducir el peso y ralentizar la velocidad a la que se digieren los alimentos y se libera la glucosa en el torrente sanguíneo. También le recomendará que alimente a su perro con dos o tres comidas más pequeñas al día para reducir los picos de glucosa en sangre que ingresan al cuerpo. El objetivo de una dieta para la diabetes es mantener los niveles de glucosa en sangre lo más nivelados posible y minimizar los picos en la glucosa en sangre de su perro. Aumentar la cantidad de ejercicio que recibe su perro también lo ayudará a perder peso y, en última instancia, a reducir los niveles de glucosa en sangre.

Tratamiento con insulina

El tratamiento con insulina puede implicar la administración de medicamentos para la diabetes por vía oral, pero la gran mayoría de los casos requerirán inyecciones de insulina. Trabajará con su veterinario para seleccionar el mejor tipo de insulina y la frecuencia de las inyecciones. La mayoría de los perros diabéticos requerirán inyecciones dos veces al día y visitas regulares al veterinario para controlar el efecto de las dosis en los niveles de glucosa en sangre. Inicialmente, es importante controlar cuidadosamente los niveles de glucosa en sangre, ya que muy poca o demasiada insulina puede tener un impacto muy grave en la vida de su perro. El coma diabético puede resultar si su perro hace demasiado ejercicio y / o no come. Demasiada insulina puede provocar una reacción adversa a la insulina y su perro necesitará glucosa adicional para prevenir debilidad y convulsiones. Las inyecciones de insulina son fáciles de administrar y la mayoría de los propietarios dominarán el uso de tiras reactivas de sangre y orina para controlar los niveles de glucosa en sangre y ajustar las dosis.

La diabetes canina en el perro que envejece se puede controlar para mantener la calidad de vida de su perro y extender su esperanza de vida a tres o más años. La diabetes no tratada puede provocar muchas complicaciones, como enfermedad renal, ceguera y muerte.